
Cómo saber si tu hijo adolescente necesita más acompañamiento
A veces un adolescente no dice “necesito ayuda”; lo muestra con silencio, aislamiento, enojo, cansancio, bajo rendimiento o pérdida de interés. Diego, de 15 años, dejó de jugar fútbol, duerme más y responde con irritación. Sus papás dudan: “¿será la edad o algo más?”. La OMS recuerda que “la depresión y la ansiedad están entre las principales causas de enfermedad y discapacidad en adolescentes”. Observar no es invadir. Es mirar con amor, abrir conversaciones sin juicio y pedir orientación cuando algo se vuelve persistente. Acompañar empieza cuando dejamos de minimizar lo que sentimos como padres.







